Concluyó a finales de septiembre de 2023, el congreso internacional de patrimonio y obra
pública en España.

Se plantearon varios interrogantes.

1. Son mas los costos que significa mantener la condición de ciudad patrimonio de la
humanidad o son más los beneficios que se obtienen ¿?

Aquí algunas de las respuestas del panel de expertos de Portugal, México y Colombia.
Sin lugar a dudas, las oportunidades y beneficios serán siempre mayores a los
retos/costes. El patrimonio cultural y, en particular, las ciudades históricas otorgan
identidad a una sociedad. Esa es su característica principal. Es a partir de la cultura y de
la tradición que una comunidad se arraiga, se desarrolla y se conserva viva, por lo que
su valor es inconmensurable. Por ello consideramos que debemos asumir los
retos/costes para lograr la permanencia de estos sitios ya que siempre serán menores a
los costos sociales/culturales de su posible pérdida.

Cada una de estas ciudades tiene orígenes diversos, características y poblaciones
diversas, escalas urbanas y arquitectónicas diversas, realidades y problemáticas diversas
y, por ende, desafíos particulares en cada una de ellas. Aún así comparten, en mayor o
menor medida, algunos retos: garantizar una buena calidad de vida; impulsar la
sustentabilidad social en los procesos de recuperación; lograr un desarrollo sustentable;
conseguir el equilibrio en la actividad turística; privilegiar proyectos de rehabilitación
integral a través de la participación ciudadana; proteger el paisaje histórico urbano;
mejorar las condiciones del espacio público; contar con intervenciones contemporáneas
de calidad; inhibir la especulación inmobiliaria; procurar la continuidad de planes y
programas de largo alcance; incrementar la conciencia sobre la importancia del
patrimonio cultural, por citar algunos de los más importantes.

Consideramos que los desafíos de la conservación de las ciudades inscritas en la Lista de
Patrimonio Mundial, si bien complejos, son abordables y resolubles. Y su permanencia
comportará un beneficio mucho mayor que es, además de su disfrute, el
enriquecimiento del sentido de pertenencia, tanto individual como colectivo, que ayuda
a fortalecer la cohesión social.

2. Los habitantes tradicionales de las ciudades patrimonio pierden la condición de ciudad
amable, pueblo tranquilo?

Si bien los centros históricos se reconocen como importantes espacios urbanos y
complejos arquitectónicos que testimonian diferentes períodos del pasado y del
presente, no debemos olvidar que su principal característica es que continúan siendo
espacios vivos. Se encuentran habitados, en mayor o menor medida, por personas que
mantienen sentimientos de identidad y arraigo.

Es por ello que se debe privilegiar el desarrollo de planes integrales de actuación que
planteen estrategias y programas orientados a la sustentabilidad social en los procesos
de recuperación de los centros históricos que contribuyan a reforzar la identidad cultural
de la población. La expulsión de los vecinos tradicionales favorece la pérdida de esa
identidad, además de que pone en riesgo la salvaguardia del patrimonio cultural
inmaterial, por perderse con ello manifestaciones culturales espontáneas. Es necesario
fomentar la permanencia de la población residente lo que implica, en algunos casos,
resolver el problema de vivienda para la población de bajos ingresos, así como crear
espacios donde convivan sectores sociales diversos. Asimismo, supone evitar el cierre de
comercios e industrias tradicionales en estas áreas urbanas.

Asimismo, resulta indispensable resolver la calidad de vida en los centros históricos.
Desde finales del siglo XX, estudios han apuntado a que, en la recuperación del tejido
histórico existente, es necesario dotar espacios de vivienda, trabajo y recreación en una
corta distancia, para garantizar una buena calidad de vida.

3. Cuál ha sido el aporte de la ingeniería en la conservación y restauración del
patrimonio

VALERIA

En el caso de México, el Centro Histórico de la Ciudad fue inscrito en la Lista de
Patrimonio Mundial de la UNESCO, junto con Xochimilco, el 11 de diciembre de 1987 y
es un muy buen ejemplo de cómo los trabajos de ingeniería han sido indispensables para
su compleja conservación. Recordemos que los mexicas se asentaron en una pequeña
isla en el lago de Texcoco y fundaron la ciudad de Tenochtitlan. Esta ciudad se convirtió
en la capital del imperio mexica y a la llegada de los españoles, se impuso la voluntad de
Hernán Cortés de mantener la capital de la Nueva España en la isla por consideraciones
políticas y estratégicas para la defensa. Es decir, la ciudad virreinal nació en una zona
inundable, con serios problemas de hundimiento de suelo.

Es por ello que el actual centro histórico de la Ciudad de México está dentro de la
denominada por los geólogos Zona del Lago, la cual se caracteriza por el espesor de
decenas de metros de arcillas blandas y porque sufre el fenómeno del Hundimiento
Regional, el cual ha inducido deformaciones a los monumentos históricos ahí
desplantados. La ciudad se ha hundido desde 1856 casi 9 m, según la referencia de la
Catedral Metropolitana que se hunde de 6 a 7 cm al año.

Aunado a lo anterior, es importante señalar que el territorio mexicano se ubica entre
diferentes placas tectónicas y, por lo tanto, los procesos de sismicidad y vulcanismo están
presentes. La Ciudad de México está considerada como una zona de muy alto riesgo
sísmico y volcánico. Su subsuelo arcilloso tiene condiciones propicias para proliferar y
acelerar las ondas sísmicas que llegan de otros lados ubicados a veces a cientos de
kilómetros.

Todo lo anterior ha incitado a que las decisiones de intervención en las estructuras
históricas sean tomadas por ingenieros geólogos, ingenieros estructuristas, arquitectos
restauradores y restauradores, entre otros especialistas. Si consideramos que las
deformaciones y daños que sufren los monumentos están en gran parte causados por el
subsuelo, implica que para su conservación sea necesario identificar las acciones que
mejoren su comportamiento; simultáneamente el especialista en estructuras y el
arquitecto restaurador analizan las condiciones de esfuerzo de deformación del
monumento para diseñar los posibles refuerzos o las acciones preventivas o correctivas
a realizar.

La ingeniería ha sido indispensable para interpretar la geometría de las deformaciones
que manifiesta el monumento en estudio y evaluar las consecuencias de las futuras. Con
esto se puede entender si es necesario una intervención en la estructura y si se puede
mejorar el comportamiento de subsuelo o ambas.

Las condiciones adversas del lugar y del terreno de esta gran ciudad han hecho que la
ingeniería en México se haya enfrentado y resuelto importantes retos. Lo que, a mi
parecer, ha hecho que la especialidad mexicana sea de las mejores del mundo.

PRESENTACIÓN

CARTAGENA PATRIMONIO DEL MUNDO

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